
Profesor Instructor. Especialista de Primer Grado en Estomatología General Integral. Policlínico Docente “14 de Junio”. Universidad de Ciencias Médicas. Las Tunas, Cuba.
Doctorando de la Escuela de Formación Doctoral “Carlos J. Finlay” de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
ORCID: https://orcid.org/0000-0003-0201-5807, email: lianpena3@gmail.com
¿Cuál es su lugar de procedencia, formación y proyecto en el que está trabajando?
Soy del municipio Jobabo, provincia Las Tunas, Cuba. Estomatólogo enfrascado actualmente en un proyecto llamado: Atención integral al adulto mayor desde el nivel primario de salud, en el cuál tengo la tarea de proponer un instrumento para mejorar el diagnóstico de las enfermedades bucales en adultos mayores.
¿Cómo llega a la escuela de formación doctoral? ¿Por parte de la academia tuvo alguna solicitud para incorporarse al doctorado?
Tuve el privilegio de participar en un curso impartido en la provincia Las Tunas por el Licenciado Antunez, donde hablaba de un proyecto que iniciaría en la provincia de Santiago de Cuba dirigido por la Dr. C. Liuba González Espangler con el fin de desarrollar habilidades científicas. Esta idea me entusiasmó porque en ese momento me encontraba desarrollando mi tesis de terminación de residencia para optar por el título de especialista de Primer Grado de Estomatología General Integral y quería perfeccionar mi investigación.
¿Considera usted que el intercambio con colegas santiagueros ha enriquecido su formación? ¿En qué sentido?
El intercambio con profesores y colegas santiagueros fue muy fructífero porque abrió las puertas a un mundo nuevo, lleno de experiencias devenida de otro contexto que permitió enriquecer mi trabajo y crear habilidades como investigador.
¿Cómo es un día típico en su vida como investigador?
Bueno, después de cumplir con la jornada laboral y los problemas sociales que presentan los cubanos, es necesaria la constante búsqueda de información y el análisis crítico de ésta; creando vías, caminos e hipótesis que generalmente conducen a un nuevo conocimiento. Sin embargo, cada día me doy cuenta que simplemente: “no sé nada”, pues siempre se abren nuevas brechas a explorar, ¡eso es lo maravilloso de la investigación!
¿Qué le motiva a hacer un doctorado?
Lo que más me gusta es desentrañar nuevos conocimientos, soy muy curioso, siempre lo he sido, y creo que esa misma curiosidad es la que me impulsa a realizar un doctorado; todo mediado por la creencia de que esos conocimientos ayuden a las personas y logren un mundo mejor.
¿Qué ha hecho sobre el tema de su investigación? ¿Responde al banco de problemas identificados por nuestro Ministerio de Salud Pública?
Mi investigación toca una pauta importante como lo es el envejecimiento poblacional y su calidad de vida. Lo que representa un reto nacional e internacional que se agravará en el futuro. Es por ello que, desde la estomatología, servicio altamente costoso, se busca lograr una mejor atención a los adultos mayores.
¿Cuáles fueron sus motivos para elegir este programa y no otro?
El Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas de La Habana, tiene entre sus líneas de investigación, el número 3 llamada Atención Estomatológica Integral, que comprende que la calidad de vida del adulto mayor es uno de los retos para las investigaciones en Estomatología y que esta problemática implica el aumento de las necesidades de salud en este grupo poblacional lo que conduce a nuevos enfoques en su atención.
¿Dónde está la relación entre lo que usted quiere hacer y lo que se está haciendo en la Universidad?
Al llegar a la escuela de Formación doctoral de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba venía con una idea preconcebida, algo rústica, esa idea se fue perfeccionando en los distintos talleres, eventos, conferencias e intercambios científicos con otros investigadores, lo que me permitió alcanzar una mejor lógica para el desarrollo de la investigación.
¿Ha participado en algún proyecto de investigación? ¿Cuál(s)?
Desde mis inicios como residente en la especialidad, comencé con la temática del envejecimiento poblacional, tema que motivó perfeccionar mi atención al adulto mayor. Posteriormente, al llegar a la Escuela de Formación Doctoral “Carlos J. Finlay” creamos el proyecto llamado: “Atención integral al adulto mayor desde el nivel primario de salud”, que busca diseñar alternativas para mejorar la atención integral al anciano desde el nivel primario de salud.
¿Cómo ha influido la escuela de formación doctoral en usted?
Ha logrado que desarrolle mis capacidades investigativas, mi expresión oral, mi escritura científica y los métodos de búsqueda de información; lo que me permite desenvolverme satisfactoriamente en los diferentes escenarios de presentación.
¿Cuáles son las cualidades más importantes, desde su punto de vista, qué debe tener un doctorando?
Un doctorando debe mantenerse actualizado, ser organizado, escéptico, colaborar y trabajar en equipo y siempre actuar con integridad.
Cuéntenos sobre su experiencia y las expectativas a un año de fundada la escuela… ¿Cómo se visualiza una vez termine con el doctorado?
Inicié con pocas expectativas, pues ya había participado en otros diplomados y los resultados no habían sido satisfactorios, la verdad. Sin embargo, después de interactuar con ese maravilloso claustro de profesores y mis tutoras asignadas la Dr. C. Liuba González Espangler y la reciente Dr. C. Ana Ibis Bosch Nuñez, veo por fin un resultado que me permite constar y medir la efectividad de la escuela, pues sin ellas no habría podido desarrollar las habilidades científicas. ¡Muchas gracias, Escuela Carlos J. Finlay!
¿Alguna reflexión final que quiera dejarnos sobre su participación en la escuela y su proyecto de investigación?
Quisiera que la escuela pudiera extenderse a todo lo largo y ancho de nuestro país, para que otros investigadores puedan enriquecer sus habilidades científicas que como yo a mis 26 años puedo formar parte de los miembros del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas de La Habana, gracias a la gestión de la Escuela de Formación Doctoral “Carlos J. Finlay” y en especial a la Dr. C. Liuba González Espangler, su directora.
Nos sumamos a las respuestas emitidas por el Doctorando. Excelente la entrevista. Hay un antes y un después a partir de la creación del Grupo de Formación Doctoral. La motivación
es mayor y la oportunidad de superación investigativa a los profesionales de la Salud. La ciencia al servicio de la sociedad siempre.
El Dr. Lian ha resumido el sentir de muchos doctorandos. Hemos encontrado en la escuela una verdadera guía para seguir las investigaciones. Es un gran equipo con magníficos profesores al frente. Éxitos.
Desde nuestra Escuela de Formación Doctoral le deseamos éxitos al doctorando y que siga por el angosto camino de las ciencias y las investigaciones.