El camino de las ciencias te cambia por completo: Dr. C. María Nitza Bonne Gali, Universidad de Oriente

 

Licenciada en Educación, especialidad Historia y Ciencias Sociales. Máster en Investigación educativa. Posee el Grado Científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. Actualmente se desempeña como docente de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.

ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3655-51
e-mails: nitza@uo.edu.cu, marianitza155@gmail.com

Profesora invitada de la Escuela de Formación Doctoral “Carlos J. Finlay” de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

Inicié mis estudios de educación superior en el otrora Instituto Superior Pedagógico “Frank País García”, como miembro del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”. Allí cursé la carrera en la modalidad de estudio – trabajo, dada la situación del país en aquel entonces, la falta de profesores.

Decidí hacer el doctorado por varias razones, entre ellas no concebía ser docente universitaria sin poseer un grado académico, también desde el punto de vista profesional las exigencias del trabajo ameritaban una visión más científica.

Para la conducción de los procesos educativos en aquel entonces me desempeñaba como vicedecana de una facultad en el área de investigación y postgrado, y ya en el orden más personal era una deuda con mis padres, ya fallecidos, los que me inculcaron el afán de superación y por otro lado a un gran profesor y amigo, Alexis Cuevas Griñán; excelente persona, profesional y filósofo.

A mí juicio, lo primero que debe saber un doctorando, un investigador, es el dominio de su ciencia de base, luego las herramientas metodológicas para transformar la realidad circundante y por último el conocimiento de las necesidades sociales que precisan de una solución científica.

Decidí quizás en el momento menos apropiado dedicarme a las investigaciones y a este complejo mundo de las ciencias, pues tenía un hijo pequeño y sin la retaguardia cubierta ya que no contaba con el apoyo de mi madre, unido a las carencias tecnológicas de aquel entonces, se tornó un tanto difícil, sin embargo, eso no me contuvo.

Recuerdo unas palabras de uno de mis estudiantes de aquel entonces: “profe, ¿ya usted es doctora?”, eso me impactó, pues lo consideré como una expectativa de mis estudiantes que debía satisfacer; por otro lado, ya había culminado la maestría y la propia labor de dirección que realizaba me impulsaron hacia ese camino, vale destacar que estamos hablando del año 2007 y en aquel entonces si bien no era un requisito ser Doctor en Ciencias ya se vislumbraba lo que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expresó en el año 1960, y cito: “el futuro de nuestra Patria tiene que ser, necesariamente, un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento”,* y así fue.

A la Escuela de Formación Doctoral llego de manera muy particular, obviamente no como doctoranda y sí como colaboradora a través de su coordinadora la Dr. C. Liuba González Espangler, la que me solicita para una conferencia sobre teoría del conocimiento. Para mí fue un reto enorme hablar de filosofía y de esa parte tan compleja a profesionales de la salud, pero ahora confieso que me atrapó la buena energía del grupo y sobre todo los deseos de aprender.

La vida, el transitar diario es complejo, pero, se torna un poco más compleja luego que se toma este camino, pues se deja de ver las cosas de una manera lineal, se distingue el día por la búsqueda constante de alternativas de solución a los innumerables problemas, es por eso que escoger el camino de la ciencia te cambia por completo.

Para mí hay un clásico de la investigación científica que es el epistemólogo, filósofo, físico y crítico argentino, nacionalizado canadiense Mario Bunge, ahí desde un prólogo muy peculiar te adentra en el mundo de la investigación. Ahora bien, los textos de Gil Flores en la investigación cualitativa son referentes obligados. Claro que existen muchos textos, pero, para mí no es sólo las fuentes sobre la investigación sino los referentes teóricos del tema en cuestión los que hay que saber identificar pues ellos dan el estado del arte y a partir de este se puede constatar el grado de desarrollo del tema a investigar, y por supuesto esto define el tipo de investigación a desarrollar.

Algo que quiero destacar y llegue a todos los que lean esta entrevista es que: “Siempre prefiero trabajar en equipo, en este camino no vale estar solo, el conocimiento colectivo es vital”.

A pesar que no soy del área de las Ciencias Biomédicas, considero, que las relacionadas con las neurociencias, la bioética y la educación médica marcan el norte en la actualidad.

Trabajo en el área de la gestión de procesos educativos y esta área requiere de un enfoque de ciencia e innovación, de manera que constantemente se busca estructurar procesos donde la visión de estos requiere de nuevos constructos teóricos que se diseñan desde la ciencia. A mi consideración existe una estrecha vinculación entre el desempeño como docente e investigadora, redundando esto en los resultados que muestra hoy la escuela.

Para mí una tesis doctoral debe aportar una nueva mirada desde la teoría, es decir, se distingue por aportar nuevos principios, regularidades, categorías, las que por supuesto, se concreta en nuevas maneras de hacer. Ilustra el tránsito de la teoría a la práctica, por lo que el inicio de la construcción de este proceso nace en las tesis de grado o licenciatura, allí se trata de hurgar en las habilidades preprofesionales que consolidan las competencias del área, que por supuesto, encuentran un punto de concreción en las maestrías, donde al dar solución a un problema de la práctica coadyuva a enriquecer la teoría, en un proceso espiral que llega a la tesis doctoral enriqueciendo la misma.

A mí juicio el principal riesgo que pudiera percibir un doctorando o investigador en su proyecto de investigación está en sub valorar sus potencialidades como científico, digo esto pues generalmente se percibe este proceso como muy duro y estresante, lo que es cierto, sin embargo, cuando se duda de poder llegar a la meta es un riesgo enorme. Otro riesgo está en pensar que la defensa marca el punto culminante de la formación, al contrario, es el inicio, y otro es considerar innecesario el seguimiento a la temática luego de su defensa.


Muy feliz como ha influido la escuela de formación doctoral en mí. Hoy, soy mejor persona y más implicada en la formación.

En base a este crecimiento personal, considero, que las cualidades más importantes que un doctorando, investigador debe poseer son las siguientes: la humildad científica, el respeto al otro, la objetividad en los análisis.

Les cuento…, en cuánto a mi experiencia en la escuela, a un año de creada esta, es de las mejores cosas que me han pasado, he aprendido mucho con los doctorandos, y me enorgullecen los logros que obtienen.

¡Agradecer!, siempre hay que agradecer, a todos por la oportunidad, y reafirmar que conmigo pueden contar, no hasta uno ni hasta diez cómo dijo el poeta, sino toda la vida, ¡gracias!

  • Centro “Fidel Castro Ruz”. El científico mayor. El desarrollo científico fue uno de los campos más presentes en el programa revolucionario luego del triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Consultado: 11/06/2023.
    Disponible: https://www.centrofidel.cu/el-cientifico-mayor

5 comentarios sobre “El camino de las ciencias te cambia por completo: Dr. C. María Nitza Bonne Gali, Universidad de Oriente

  1. Francisca Santisteban Aguilera Contestar

    Sin lugar a dudas es un honor contar en nuestra escuela doctoral con personas tan especiales como la profesora Nitza, carismática, afable, brillante en su exposición, dotada de todos los atributos que puede tener un educador, muchas gracias profesora.

  2. Mayelin Cabezas Contestar

    Excelente profesional, ha logrado conducir con esmero la gestión de la calidad en el proceso de formación doctoral. Muy agradecida con sus sugerencias y enseñanzas. Éxitos en su vida profesional.

  3. Josefina Prosper Bruff Contestar

    Hemos contado en la Escuela con profesores excelentes. La profe Nitza es un ejemplo vivo de ello. Con sus experiencias y conocimientos siempre nos aporta elementos para nuestra investigación. Muy agradecida de seguir junto a ella y a la escuela haciendo ciencia.

  4. Yurima Trupman Hernández Contestar

    Hemos contado en la Escuela con profesores de lujo. La profe Nitza es un ejemplo, ha intercambiado con nosotros en temas que gracias a sus conocimientos, maestría, profesionalismo y su singular carisma hemos logrado entender; la teoría del conocimiento, la lógica en las investigaciones, problemas sociales de la ciencia, la tenconología y la innovación entre otros. Agradecida siempre le estaremos los doctorandos de hoy.

  5. liuba Contestar

    La UCM es afortunada por contar con profesores de la talla de la Dr.C. Nitza, es parte de la familia de la Escuela de formación doctoral Carlos J Finlay donde la empatia y el cariño es mutuo. Muchas gracias por colaborar y ser como es, una Dr.C. sencilla, afable, cariñosa, espontánea y por sobre todas las cosas auténticamente profesional.

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